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The Evil Dead: la película que popularizó las cabañas en el bosque

Sam Raimi captura una primicia que ya venía utilizándose, como lo es introducir a un grupo de jóvenes en un espacio en medio de la nada, pidió prestado el libro maldito de Equinox y masterizo el movimiento de cámara simulando el mal que te persigue hasta volverlo su firma personal.

7,0de 10

Un regadero de sangre donde el mal se rìe de ti.

1981 · Dirige Sam Raimi · 85 minutos

Por Garu Publicada el 2 min de lectura

Puede decirse que The Evil Dead es el punto medio entre una película de los géneros de zombies y posesiones paranormales, principalmente por la utilidad que le da a los seres que persiguen a nuestro protagonista. Esto desenvuelve en un uso de la sangre sin vergüenza y un humor que acompaña lo mismo. Cuando más aterrado pueda estar un personaje, el mal mismo se burla de él porque sabe que sin importar que haga terminará atrapandolo.

He visto a lo largo de mi vida slashers o films de terror con estas narrativas que cada tanto permiten darte una alegría por encontrar algo diferente y disruptivo, Raimi logró esto 40 años antes de que me sorprenda. Quizás hoy en día sea normal y por momentos te parezca hasta exagerado lo que arriesga el director a favor de esta diversión escalofriante. Aun así ponernos a comparar con la actualidad no le hace tantos favores.

El presupuesto de alrededor de 350.000 dólares, que aunque no parezca es bajo, fue un limitante para lo que Raimi quería dar. El casting para Ash estaba asegurado ya que Bruce Campbell fue el protagonista del cortometraje predecesor de TED, Within the Woods. Obviamente no lo hace nada mal, pero el resto del reparto deja que desear más de una vez. Y ni hablar de lo más importante de una producción como esta, los efectos visuales. Puedes intentar engañarte con el maquillaje de los poseídos creyendo que su piel está despegándose de su cuerpo, pese a que la realidad es que las máscaras tienen su momento de falsedad absoluta. Aun así al final hay una escena de stopmotion que aprecio el ingenio con el que se llevó a cabo. Y no dejaré pasar la virtuosidad con la que se maneja el bosque, un ambiente que se vuelve automáticamente hostil y vivo.

No se va a negar que TED se volvió una obra de culto dentro del cine de terror. No inventó nada nuevo, pero la curiosidad de Raimi para superar los límites del horror y poder volverlo divertido de ver hace que este film encuentre su público, no es poca cosa lo que habrá dinamitado en su estreno. Sin mas que decir, este no es el final de Ash, estoy muy interesando en ver cómo Raimi desarrollo lo que fue volviéndose una trilogía original.

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